sábado, 12 de febrero de 2011

Si supiera el poeta...

(foto: Psique. Tomada en el lago de Bañolas, en Octubre de 2010)


Si supiera el poeta

que, entre estrofas, despierta humedales

donde antaño habitaban sólo guijarros

y hoy ansían crecer juncos;

si supiera que enarbola ensenadas

en los confines de la tierra,

allá donde falúas y dornas descansan sus derrotas;

si supiera el poeta

que puede blanquear el alba

con la leche tibia de sus versos...

Si lo supiera, tal vez,

en su modestia,

decidiera acallar sus luces.



Por eso no se lo contaré,

pues no quiero que calle su lengua,

ni siquiera, en la dictadura del beso de la fama.

No se lo contaré,

pues no quiero el silencio del poeta

viernes, 11 de febrero de 2011

NUEVA ETAPA

Este espacio, en su día, fue concebido como soporte auxiliar de unas tertulias literarias multiconferencia que habíamos organizado entre Segis y yo misma. Los participantes en aquellas tenían, en este blog, un punto de encuentro donde compartir no sólo los temas tratados en las mismas, sino también sus propias composiciones literarias.

Pero como todo lo que empieza, termina alguna vez, el ciclo de tertulias se dió por finalizado hace algún tiempo. Segis, motor del mismo, por motivos que no vienen al caso, hubo de dejar la tutela de las tertulias, y sin su concierto, era imposibles mantenerlas (él nos daba todo el apoyo informático, además de compartir todo su buen hacer literario y sus muchos conocimientos de teoría, sobre todo, poética). Toda vez que era el alma de esta aventura, su falta nos dejó un poco huérfanos. Hemos mantenido el blog, aún así, operativo, aunque, reconozco en ello mi culpa, algo desatendido. Gracias sobre todo a nuestro compañero Gustavo Pertierra, el blog aún tiene algo de vida. Espero que entre algunos de los que hemos participado en él podamos "reflotarlo", aunque ahora, sin la finalidad inicial de apoyo a las tertulias. Como miembro fundador, junto con Segis, de este "Para que lo sepas", y en su ausencia definitiva del blog, creo que es un poco mi deber intentar que esto siga en pie.

Me voy a permitir, poco a poco, reordenar toda la información que figura en el blog, para actualizarlo a las necesidades que vayan surgiendo de esta nueva etapa, por lo que os pido comprensión si, en este quehacer, borro inoportunamente algún post de vuestro interés o, por el contrario, obvio eliminar alguna información que ya no tiene cabida en él.


Todos aquellos participantes que, en alguna ocasión, han pasado por este espacio común están invitados a seguir en él. La literatura sigue siendo el nexo de unión de cuantos participamos en este blog. Cuento con vuestra ayuda, vuestra participación y, sobre todo, vuestra paciencia con mis errores


Mi especial agradecimiento a Gustavo Pertierra y a José Antonio. Por ellos, y por los que aún os acercáis hasta aquí, buscaré tiempo para atender esta casa que pide a gritos que alguien más ayude a limpiar las telarañas.


Amelia


PD. Por carecer de otro interés que no sea el informativo, este post lo retiraré en un par de días, para no entorpecer el normal uso de este espacio. Muchas gracias a todos.

viernes, 4 de febrero de 2011

Nostalgias de barrio


Barrio reo y bien porteño
que me diste de purrete
la pasión por la talope,
la bolita, el barrilete...

Los recuerdos en comparsa,
van cruzando la cucusa
y te bato sin excusa
con mi bobo acongojado,
recordando aquel pasado
de milonga rantifusa.

Un gomía era un fratelo
al que nadie embalurdaba,
y si por una batida
al pobre lo engayolaban,
le hacíamos todos la guardia
hasta que al fin lo largaban.

En tus esquinas mistongas
donde arrastre mis fanguyos,
quedaron viejos chamullos
de interminables beguines,
e incontables meteduras
con aquellas papirusas
entre tangos y violines.

Solo quedan los recuerdos
un poco descangayados,
por esos tiempos pasados
en el barrio mancarrón,
que se aferra a mi memoria
y me pianta un lagrimón.

Aclaraciones

Purrete : chico
Talope : pelota al reves en sílabas, futbol
Cucusa : cabeza
Bato: te digo
Bobo: corazón
Rantifusa : pobre
Gomía : amigo al revés en sílabas
Fratelo : hermano en italiano o tano, como se les decia a estos
Embalurdaba: causaba problemas o metía en líos
Batida : alcahuetería
Engayolaban : metían preso
Hacer la guardia: esperarlo, bancarlos, hacerle el aguante(se diría hoy)
Mistonga: pobre
Fanguyos : zapatos
Chamullo : conversación
Beguines : caprichos
Meteduras : enamoramientos
Papirusas : mujeres
Descangayados : desarmados, destartalados
Mancarrón: achacoso , viejo
Piantar : escapar

jueves, 27 de enero de 2011

La noche en la isla


"La noche en la isla" poema del genial Pablo Neruda, de su libro "Los versos del Capitán", en la magnífica voz del actor y locutor argentino, ya fallecido, Edgardo Suarez; en memoria de Pablo y de Edgardo, y esperando que lo disfruten, les dejo el recitado:





(Pueden ver el vídeo anterior, también, en la videoteca que figura al pie del blog, junto con otros varios recitados que componen el historial de vídeos mostrados a lo largo de la vida de este espacio multiautor)


Nota: mi modesta colaboración en esto, ha sido el montaje de las imágenes que acompañan el recitado

martes, 18 de enero de 2011

Pararía el tiempo




El tiempo pararía si pudiese
para que no te alejes de mi sueño,
para ser de tu boca único dueño
y que tu aliento terco me atraviese.

En ti me quedaría, aunque muriese,
bajo la mueca ruda de tu seño
y el hábito tenaz de tu desdeño
aunque su diente frío me mordiese.

Pero el tiempo no para ni aminora,
el tiempo se deshace como el hielo
en los minutos graves de esta hora,

dejando las migajas del consuelo,
de haber tenido yo la abrasadora,
pasión irreducible de tu pelo.

miércoles, 14 de abril de 2010

El Payaso


¿Te han dicho que tu oficio es la tristeza?
porque la pena brota de tu cara,
dejando a la alegría como avara
o el acto proverbial de una proeza.

Tal vez en esos ojos de cereza
conviva algún secreto que se ampara,
en la mueca piadosa que declara
la insigne majestad de tu pureza.

A puro tropezón y manotazos
vas ganando el jornal con tu ironía,
dejando entre los labios los chispazos

de un llanto que se vuelve algarabía,
bajo una lona vieja y en retazos
de un circo, que se roba tu alegría.

martes, 16 de marzo de 2010

¿A QUÉ SABE LA LUNA?



¿A QUÉ SABE LA LUNA?


¿A qué sabe la luna, madre?
¿A qué sabe la luna?

Dígame, madre,
si sabe a nata
como la candidez de su mirada,
o si sabe a pistacho y miel
en las laderas de esa mano que me acaricia.
¡Su mano, madre, y su mirada!

Dígame, madre,
si sabe a hierbabuena o a hinojo,
si sabe a menta o a regaliz…
como saben sus besos, madre,
¡como saben sus besos!

O si sabe, madre,
al aroma de lisura
que la brisa perfila en el revuelo de su nombre,
o si sabe a la luz del alba en su retina.

Dígame, madre,
si acaso sabe a bosque en la noche,
o sabe a heno en la alborada,
o al viento que se esfuma,
perdiéndose, en los maizales,
allá por la hora nona.

O, tal vez, si sabe al bronce de hazañas
en los compases de la gesta de los hombres;
al metal frío de los tiempos de gloria.

Dígame, madre,
si sabe a madera añeja,
o a lumbre en el hogar,
o a tabaco de pipa en las lágrimas de la aurora.

Pero, dígame, madre, ¡dígame!
¿A qué sabe la luna?

O mejor no…

Mejor no me diga nada, madre,
pero ayúdeme a robarle un pedacito de su plata
para besarla, madre,
y saber, en mi boca,
a qué sabe la luna.

miércoles, 24 de febrero de 2010

MI SECRETO




MI SECRETO

Hay un hombre de aceras limpias,
de avenidas rotundas
y de calles generosas;
de horizontes sin grúas,
tejados sin hollines
y panorámica de anhelos;
un hombre ahíto en brillos y despertares…

Hay un hombre de cortinas abiertas
y estancias luminosas,
sin aristas ni rincones,
diáfano en el periplo de luz
que el mismo engendra
y que aventura, entre evidencias,
pétalos tejidos en hilos de gloria
y clareados en rocíos.

Un hombre que, vestido en ósculos de tisú,
rezuma ámbar en su piel,
regala arándanos en la flor de su labios
y terciopelo en su mirada;
un hombre de sonrisa franca
y verbo sabio y afable
que engalana, en silbos, cada amanecida

Hay un hombre que anuncia,
en la equidad de cada gesto,
un estallido de serpentinas y confeti,
un hombre que promete desmesura
en el manar irredento de agua fresca
de la fuente de su boca
y que entrega, con calidez infinita,
su palabra amable
a la rosa de los vientos
para que la acune
y, en un despertar de trinos,
la acerque a los magnolios
que florecen, ya, en mi alma entregada

Y ese hombre, lo sabes, ¿verdad?
Ese hombre, eres tú…
Pero, ¡calla!,
Es mi secreto,
¡no se lo cuentes a nadie!

lunes, 15 de febrero de 2010

ESQUIVA



ESQUIVA



En la noche de los silencios me agazapo…

Escondida entre las sombras,

-esas que el silencio proyecta sobre los días-,

busco escapar de la propia afasia que lacera y hiere,

pero de la que no puedo liberarme

ni a fuerza de ecos roncos...



Reinventé la poesía para acompañar al mutismo

que me invade y que me anula,

pero se me muestra esquiva y altanera

y no responde a los designios de mi temblorosa mano.

Y duele más su indiferencia

que el propio silencio que la engendra.



Le creé un altar

y esculpí iconos para acompañarla;

encendí cirios perfumados,

quemé inciensos

y derramé, por doquier, agua bendita;

acomodé la estancia y entoné,

en el recogimiento de la memoria,

un salmo laudatorio.



Pero ella no atiende a mi llamada

ni a mis desvelos

y, displicente,

se recrea en mi desgracia.

Mi soliloquio no es más

que la propia respuesta que me aguarda.



Sólo me queda seguir agazapada

entre sombras de silencio

esperando, tal vez, que algún día quiera regalarme

una leve sonrisa despistada.

domingo, 14 de febrero de 2010

El traidor ( "a la salud del vicepresidente argentino" )


Ha ensuciado sus pocos pergaminos
con la huella macabra de sus pasos,
rompiendo la nobleza en mil pedazos
con sus gestos banales y mezquinos.

Valiéndose de actos interinos
propina sus traidores coletazos,
y se aferra al poder con sus dos brazos
este hombre de los hábitos cetrinos.

Mercader de su afecto intoxicado
desnuda su egoísmo inclaudicable,
que lo sigue fielmente a su costado

con el fino modal de un tipo amable,
que presume de ético y honrado
bajo la piel del ser más deleznable.