viernes, 25 de diciembre de 2009

SOÑAR TU NOMBRE









SOÑAR TU NOMBRE



Quise volar al cielo

y robarle, a una estrella, su uniforme de luz

para vestir, con él, la sonrisa

que se perfila en tu mirada;

y en tu sonrisa, soñar tu nombre



Quise volverme néctar,

dejarme libar por mariposas

y alcanzar el éter

en la sombra sutil con que destilan, en tu piel,

pétalos de grana,

los mismos que adivino en tu faz,

dormida en mi regazo;

y, en el éter, soñar tu nombre.



Quise ser fronda espesa en tu llanura

y decorar, en verde, el ocre de tus días,

los oros lánguidos de esas horas de susurros

que, en el azul de mi retina, se funden y acicalan;

y, en el verde, soñar tu nombre



Quise perderme en los mil aromas

que tu aliento le sustrae al paraíso

y, al alba de tu despertar,

conquistar tu boca

en una marea de besos y de arropes;

y, en tu aliento, soñar tu nombre



Y quise, al fin,

en la superficie limpia del amor que se regala

acariciar, en tí, mis sueños:

ser la luz en tu sonrisa,

el néctar en el éter de tu piel,

el verde que susurran tus horas

y el aliento en miel de tu boca.

Porque, al fin, sólo quise soñar tu nombre.

6 comentarios:

Gustavo Pertierra dijo...

Hola amiga, hermoso poema has escrito, muy expresivo y lleno de sensibilidad y elegancia, me ha gustado mucho el basamento argumental sobre el nombre, me ha traido a la memoria, nuevamente, la novela de Humberto Ecco, "El nombre de la rosa" cuando Adso de Melk, luego de conocer el amor con una campesina y esta ser quemada por hereje, dice al final de la obra al respecto : “De la rosa nos queda únicamente el nombre”, soñar con el nombre , es algo que me resulta conmovedor, casi platónico.
Felicitaciones, compañera.

PD: si no te fastidia (y si te fastidia, ya está :D) repites dos veces la palabra "eter", en la segunda reiteración, si no molesta la sugerencia, pondría "aire" que suena muy puro, simple y menos químico, pero eso ya es cuestión de gustos.

José Antonio dijo...

Una buenas imágenes, pero tal vez tenga razón Gus, sale tres veces en el poema y es una palabra que igual es dificil de encajar.
Un fuerte abrazo.

campoazul dijo...

Precioso poema, totalmente encantador, vamos que apetece que alguien sueñe mi nombre...

Un beso.

psique dijo...

Querido Gustavo, lo primero, disculparme por la demora en contestar vuestros comentarios. He estado muy ocupada y mi tiempo no me ha dado para atender a todos los frentes. Estas fiestas es lo que tienen.

Pero, aunque tarde, aquí estoy.

La comparación con "el nombre de la rosa" me ha llegado al alma. !Nada más y nada menos!. "De la rosa nos queda únicamente el nombre". Pues tu comentario me ha traído a mí un poema, seguramente el más corto escrito, de J.R. Jiménez:
"¡No la toques ya más,
que así es la rosa!"...

En cuanto a tocar a mi poema por la aliteración de la palabra éter, casí te digo lo que Jiménez. Puede ser que esté equivocada (seguro), pero el poema lo he basado en ese juego de reiteraciones que repito en todas las estrofas: la sonrisa, el éter, el verde, el aliento... y la propia repetición del cierre de cada estrofa en "soñar tu nombre"... Si tocara ese éter, tendría que cambiar toda la estructura del poema. Seguramente lo que está mal no es la repetición del éter, sino todo el propio desarrollo del poema. Lo más probable. Pero una da lo que da, nada más, ;)

Un beso, y muchísimas gracias por tu comentario (incluída tu apreciación)

Amelia

psique dijo...

Muchas gracias, José Antonio, por tu interés y tu comentario. Como ya le he indicado a Gus, creo que no puedo cambiar esa repetición de la palabra éter, pues responde al estructura de repeticiones que le he dado a todo el poema.

Un besiño

PSIQUE

psique dijo...

Muchísimas gracias, campoazul... seguro que alguien sí sueña tu nombre.

Un besazo

PSIQUE